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  • La importancia de una buena y óptima política energética en nuestro país (I)

    La importancia de una buena y óptima política energética en nuestro país (I)

    La mejor política energética, tanto para nuestro país como en el ámbito doméstico, es el buen uso de la misma, eficiencia y ahorro con vistas a las sostenibilidad, con vistas al futuro.

    Es primordial el diseño de una buena política energética, y para ellos se han de tener en cuenta las siguientes premisas:

    • La dependencia energética española es 25 puntos porcentuales superior a la media de la UE. Esta dependencia tiene un impacto negativo para la competitividad de la economía. La diferencia de precios finales de la energía eléctrica con respecto a terceros países debilita la competitividad de la industria y limita, por tanto, la capacidad exportadora.
    • Elevado peso de los hidrocarburos en la cesta energética, ya que alrededor de las dos terceras partes de la demanda de energía primaria se cubre con hidrocarburos.
    • Altas tasas de crecimiento de la demanda energética.
    • Los elevados y volátiles precios de la energía.
    • Un elemento a tener en cuenta la definición de la política energética es el déficit de tarifa eléctrica, que puede ser generado como consecuencia de la diferencia entre las tarifas eléctricas y los costes reales del sistema.
    • El desarrollo de formas de energía nuevas y renovables. Las energías renovables tienen un impacto positivo para el conjunto de la economía porque favorecen una menor dependencia energética y en los últimos años han ido ganando relevancia como industria. Además, favorecen la internacionalización de la economía, fruto de la experiencia acumulada en este sector, promueven la I+D+I de empresas españolas e instituciones públicas y tienen un impacto positivo en el medioambiente, porque contribuyen a la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero. También es cierto que las renovables tienen que ser más competitivas, lo que se está logrando gracias a la maduración de las tecnologías, a través de la reducción de costes y la mejora de la eficiencia. Y tienen prioridad de entrada en el sistema porque están condicionadas por factores meteorológicos, este hecho plantea un reto adicional en cuanto a la necesidad de mejorar la gestión del conjunto del sistema. Además, debe existir una mejor convergencia de las curvas de generación y demanda eléctricas.
    • Los riesgos de seguridad que afectan a los países productores y a los de tránsito.
    • Las amenazas crecientes del cambio climático.
    • La necesidad de una mayor transparencia y de una mejor integración e interconexión de las redes energéticas.
    • Y el fomento de la eficiencia y ahorro energético.

     




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