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  • Premio García Mercadal de arquitectura a un edificio con cerramientos Itesal

    Premio García Mercal de arquitectura a un edificio con cerramientos Itesal

    PERFILES DE ALUMINIO: MÁS ALLÁ DEL DISEÑO 

     En 2015 se concluyó el Tanatorio de El Burgo de Ebro (Zaragoza). ITESAL ha estado muy presente en la ejecución de este edificio, que fue proyectado por el Estudio de Arquitectura SALAS, cuyo arquitecto fundador Juan Carlos Salas nos ayuda a entender este magnífico proyecto. 

    Según el arquitecto, “La planta es claramente funcionalista, la prioridad ha sido la optimización de las circulaciones y del espacio interior. La concepción de espacio mínimo en planta se enfatiza mediante el trabajo de una sección que le aporte personalidad. Como resultado se obtiene un conjunto de sencilla circulación y carácter propio”.

    En cuanto a su orientación y a la forma, “El tanatorio mira hacia el sol. Una envolvente hermética de hormigón blanco se rasga en determinados puntos para producir sensaciones, la principal rasgadura se encuentra sobre el atrio de entrada y se orienta hacia el sur, y existen otras dos orientadas a este y oeste. De esta manera, el recorrido del sol a lo largo del día tiene un reflejo en el interior del edificio, símbolo del paso del tiempo para quien acompaña a sus difuntos por última vez.”, nos comenta Salas. 

    Con respecto a la importancia de la búsqueda de la luz, “La luz del sol se filtra mediante lamas metálicas de formas variables para dibujar con sus sombras en el interior. Se ha diseñado un patrón de lamas que crea sombra en verano y permite el paso del sol en invierno, para colaborar en el comportamiento térmico del edificio. El movimiento del sol a lo largo del día y de las estaciones es fácilmente perceptible desde el interior a través del dibujo proyectado por las sombras”, afirma el arquitecto.  

     La carpintería de aluminio fue instalada por TALLERES VILLAMOND, empleándose perfiles de muro cortina IT-50-MC, para el lucernario, y de la serie IT65-RPT de ITESAL, para el resto de carpintería; todo ello en acabado anodizado color plata. Y es que según concluía Salas, “La sobriedad formal y sinceridad constructiva del edificio se aplica a todas sus componentes. La elección de las ventanas de aluminio de esta serie responde a este principio y el color del anodizado es reflejo del material y proceso químico del que están hechas. El vidrio había de responder unas necesidades térmicas y esta perfilería encaja perfectamente a ellas”.
     




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