Noticias

  • Comunicación como base de la prevención

    Comunicación como base de la prevención

    Por Jorge Val García

    Responsable Área de Prevención y Medioambiente en ITESAL

     

    Actualmente, podríamos asegurar que la comunicación en general y dentro de las relaciones con otros individuos, es un instrumento muy importante que empleamos constantemente en nuestra vida, tanto a nivel personal (familia, amigos, etc.) como a nivel profesional (trabajadores, clientes, proveedores...).

    Para poder llevarla a cabo disponemos de canales que debido al cambio constante que nos rodea y a la evolución de las nuevas tecnologías, han ido variando del tradicional “cara a cara”, a medios más técnicos como los smartphones, tablets, redes sociales, etc.

    A nivel laboral, cada empresa tiene implantadas sus propias vías de difusión y captación de información interna y externa en función de su tamaño, actividad, sector, posibilidades tecnológicas y de otros muchos factores.

    La comunicación en el ámbito de la seguridad en el trabajo no es en sí la solución, sino el medio. Es decir, un gran instrumento que debemos mantener siempre activo y con un funcionamiento adecuado, empleándolo en todos los niveles y hacia todas las direcciones dentro de la organización y haciendo que fluya por los canales adecuados.

    Es un hecho incuestionable, que se produzca un aumento muy significativo del grado de implicación de los trabajadores con respecto a la Prevención de Riesgos Laborales, a todos los niveles de la empresa: operarios, mandos intermedios y Dirección General, cuando existe la mencionada red de comunicaciones bien implantada. Gracias a ésta, se conocen y se puede poner solución a todo aquello que es mejorable.

    Debido al perfeccionamiento de la información, formación y conocimientos que adquieren de forma continua nuestros trabajadores en el ámbito de la Seguridad y Salud y en otros, es lógico y coherente que se reciba internamente una cantidad importante de datos, a través de todas las vías establecidas por la empresa.

    Inicialmente, se trata de detectar los casos relacionados con:

    • Circunstancias mejorables que ya habían sido comunicadas y no se han solucionado.
    • Vías de comunicación (que usaban los trabajadores), que no eran las adecuadas en algunos de los casos (generalmente de forma verbal y a la persona que no tiene competencias para resolver).
    • Situaciones crónicas no resueltas por diversas causas: relativización de un riesgo importante y priorización de otras mejoras, falta del tiempo suficiente, disposición de la capacidad o de la formación para solventarlas…
    • Etc.

    Tras un análisis de estos casos y búsqueda de las causas y porqués de su falta de resolución (dada la facilidad en muchas ocasiones), en la mayoría de ellas resulta que la comunicación no ha llegado al destinatario oportuno. Esto es debido principalmente al desconocimiento (por parte del emisor) de la vía o el canal adecuado o porque éste no está bien definido e implementado adecuadamente.

    Asimismo, se deben estudiar todas las herramientas de comunicación en el ámbito de la prevención, ya implantadas o en fase de desarrollo en la empresa, intentando definir un nexo entre ellas y la centralización de toda la información recogida en un instrumento de planificación y gestión único.

    Es de vital importancia que exista un “propietario” de este proceso, que se encargue de actualizar, analizar y gestionar diariamente, toda la información recibida.

    Cada riesgo detectado, se puede evaluar mediante una metodología, que bien puede ser la bien conocida del Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST) u otras más complejas. Priorizando de esta forma el orden de actuación frente a las situaciones detectadas.

    Entre los beneficios que aporta este sistema de gestión de la comunicación preventiva a la organización, podemos destacar:

    • Detección casi inmediata de riesgos que de otra forma, podrían ser desconocidos.
    • Eliminación de duplicidad de registros y errores en su resolución.
    • Accesibilidad para consulta por todos los implicados.
    • Seguimiento actualizado de los riesgos, las medidas preventivas definidas y los plazos para su eliminación o reducción a su mínima expresión.
    • Importante implicación del personal que crece preventivamente cada día: con equipos y personas más concienciados en la seguridad y con un incipiente cambio en la forma de pensar en el trabajo.
    • Fomento de la participación de todo el personal en la detección de riesgos para erradicarlos o minimizarlos.
    • Integración real de la prevención de riesgos en todos los niveles de la organización.
    • Eliminación de conductas y condiciones inseguras que se podrían ser consideradas por su normalización, como prácticas correctas.

    En ITESAL nos dedicamos al diseño, fabricación y comercialización de soluciones de aluminio para arquitectura y también para el sector industrial. Nuestra Visión es ser referentes a nivel nacional, y con proyección internacional, destacando por la Calidad, Servicio, Sostenibilidad y Generación de bienestar en las personas.

    Por ello, nuestro objetivo principal es la creación y mejora de un entorno laboral seguro, saludable y sostenible, sustentado entre otros pilares, en la implantación y gestión de diversas herramientas preventivas.

    A lo largo de los últimos años, hemos ido introduciendo las comentadas en este texto, relativas a la comunicación, con las cuales hemos obtenido resultados muy positivos. En esta línea, la Dirección de la empresa siempre ha estado comprometida con la prevención y la seguridad laboral de sus trabajadores, buscando integrarles e implicarles en nuestro sistema de gestión preventiva.

    Dentro de los instrumentos de comunicación que utilizamos, podemos destacar:

    • Reuniones de corta duración con periodicidad diaria y con carácter multidisciplinar. En ellas participa personal de distintas áreas (producción, mantenimiento, P.R.L., etc.) y se analizan los hechos más relevantes ocurridos en cada área, en el día anterior, proponiéndose soluciones cuando procede.
    • Difusión de registros en puntos concretos de la organización que en nuestro caso llamamos “Para, piensa y busca ayuda”, donde cualquier trabajador pueda anotar un riesgo detectado y aportar una posible idea de mejora al respecto.
    • Metodología 5S con Auditorías periódicas de Trabajo Seguro (ATS). Durante las que se consulta a los propios trabajadores el “por qué” de una determinada situación no conforme detectada y el “cómo“ se podría solucionar.
    • Sistema de recogida y gestión de sugerencias, etc.

    Algunas de ellas son conocidas metodologías y otras son adaptaciones de buenas prácticas y casos de éxito en otras empresas.

    Nuestra política de Prevención de Riesgos Laborales, basada en la mejora continua, y en las medidas preventivas que tienen como base incrementar la percepción y la comunicación de riesgos por parte de los trabajadores y que hemos ido implantando durante los más de 25 años de existencia de ITESAL, nos ha llevado a conseguir nuestro Objetivo Principal: Accidentes 0.

    Finalmente, los datos que realmente nos indicarán si caminamos en la dirección adecuada y si está siendo eficaz el sistema implementado, serán principalmente los índices de siniestralidad de nuestra organización.

    La comunicación no es, evidentemente el remedio para todo, pero es un gran instrumento que debemos mantener siempre activo y en funcionamiento. Y en ello trabajamos día a día, siendo conscientes de que siempre hay mucho que mejorar.

     

    Jorge Val García.

     

     

     




Volver