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  • La Demanda Global (DG)

    La Demanda Global (DG)

    En estos días que escuchamos hablar mucho de economía, os proponemos un interesante artículo sobre la Demanda Global.

    En 1936 J.M. Keynes publicó su teoría general de la ocupación, e interés  y el dinero. En ella y a través de una sencilla formula expresaba lo que es la demanda global.

    DG = Consumo de las familias + Inversión de las empresas + el gasto público + la diferencia entre Exportaciones e Importaciones.

    Además decía que la inflación y el desempleo no pueden coexistir. Así si la DG baja y la manera de estimularla es:

    • Bajando los impuestos y así aumentar la renta disponible de las familias para comprar.
    • Bajar los tipos de interés para que las empresas inviertan y generen empleo.
    • Aumentar el gasto público.
    • Bajar los tipos de cambio de la moneda para que las exportaciones sean más competitivas que las importaciones.

    Los efectos serían un aumento de la DG por el aumento del empleo tirada por un aumento de la oferta, a costa de un aumento de la inflación. Pero en caso una inflación desbocada que acelera la DG entonces las recetas serán:

    • Subir los impuestos para reducir el consumo  de las familias.
    • Subir tipos interés para disminuir la inversión privada.
    • Reducir el gasto público.
    • Subir el tipo de cambio.

    De forma que el sistema cambia inflación por desempleo al descender la oferta.

    Pero en 1973 llega la crisis del petróleo y resulta que las recetas kenesianas que tan bien han funcionado se encuentran con un problema no previsto por su autor. La economía entra en crisis y no es por exceso o carencia en la demanda global, si no derivada un aumento general de los costes. El petróleo sube de precio y nos encontramos con paro e inflación al mismo tiempo. Se desecha a Keynes pues su modelo especifica que paro e inflación al mismo tiempo es una situación antinómica, y de la macroeconomía bajamos a la micro pues la solución pasa por reducir los costes de las empresas, por aumentar la competitividad, la innovación , no intervención del Estado y  que el gasto público debe ser neutral. Recetas provenientes de un economista liberal llamado M. Friedman y otros.

    No es hasta la crisis de 2008 que no se recuperan las políticas de Keynes ( R. Skidelsky,2009) como solución a la nueva situación, pues la crisis del 2008 derivada de las políticas no intervencionistas y desregulacioncitas que llevaron a la actual crisis financiera presenta una particularidad: coexisten desempleo y deflación. Vuelve Keynes y los gobiernos pasan a políticas monetarias expansivas, bajadas de impuestos y aumento del gasto público.

    Pero en caso de un país como España (y otros de la UE) no es tan fácil. Por lo pronto al estar dentro del euro hemos renunciado a nuestra política monetaria, ni podemos intervenir en en el tipo de interés ni en el tipo de cambio. La UE no nos permite aumentar el gasto público, solo bajar impuestos y estimular el gasto de las familias, pero aunque lo hagan no sirve de nada porque sigue habiendo desempleo y las familias no viven de los impuestos que no deben de pagar sino del dinero que ganan trabajando. Además si el Estado no ingresa impuestos ¿con qué dinero se pagan los gastos del Estado en sanidad, pensiones, defensa, educación, etc?.

    Podemos pensar que la vuelta a las políticas liberales podían ser la respuesta, pero son las políticas liberales las que han llevado a la crisis del 2008, esto no es una critica es un hecho, además si retomamos la formula de Keynes ¿por qué no aumenta la Demanda global si el tipo de interés está en valores negativos y los empresarios pueden invertir a costes del dinero más barato de la historia?. A esto último le puso nombre Keynes, se llama la trampa de la liquidez y predice que los tipos de interés a partir de un valor, aunque bajen más dejan de estimular la inversión privada.

    Y aunque nos cueste reconocerlo el euro es una cárcel dorada (J. Requeijo,2009) pues no podemos salir, ni aplicar las  políticas económicas país que nos convendrían como una bajada de tipos de cambio, no se puede ya no hay pesetas, ni seguir devaluando en cubierto los salarios, sin dinero no se compra. La UE ha demostrado que la convergencia entre los países que la forman es irreal y solo Dinamarca y R.U. están consiguiendo cierto éxito al no estar sujetos a la disciplina de Banco Central Europeo, el mismo banco que reconoce que la ampliación de la UE no ha sido una buena medida y ha bajado el tipo del dinero a valores negativos.

    No tenemos la solución por desgracia, primero para nosotros. Pero de lo que estamos seguros que ni el laissez-fair de Friedman ni la intervención de Keynes son la solución porque lo ya  han demostrado. Tal vez la solución pase por el punto medio y por una nueva generación de políticos honrados preocupados por el bienestar social que nos den confianza a los individuos, que al final somos los que formamos la Demanda global.

     




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