En esta época del año las altas temperaturas se convierten en un riesgo al que debemos enfrentarnos. Las denominadas olas de calor traen consigo temperaturas que alcanzan los 420C.
Frente a estos niveles de calor acciones como hidratarse con frecuencia, evitar exposiciones prolongadas al sol sobre todo en las horas centrales del día, ingerir frutas y verduras, utilizar protección solar y descansar en lugares frescos, pueden ayudarnos a evitar efectos negativos en la salud.
Adquirir hábitos saludables y prevenir riesgos derivados de las altas temperaturas contribuirán a que tu verano sea mejor.

